Como seguro que os habrá ocurrido a muchos de vosotros hay veces que siento un arrebato de escribir, bien porque me he sentido conmovida por algo, por alguna experiencia vivida o simplemente por gusto.
Lo único bueno de verte sorprendido por alguna de las muchas adversidades que se nos presenta a lo largo de nuestra vida, es que nos hace replantearnos muchas cosas sobre esta.
Normalmente hay cosas que se aprenden con cierta madurez, sin embargo en ciertas ocasiones no es así, y uno se encuentra en situaciones que no acaba de entender, o quizás no consigue dar con un significado para todo ello que le pueda reconfortar lo suficiente para volver a tomar la riendas de su vida. Solamente se puede sacar en positivo que puedes ver mas allá de lo que realmente deberías ver, es decir, poder llegar a comprender ciertos valores de esta vida que algunos entiende pasados muchos mas años. Pero esto tiene un precio normalmente el sufrimiento.
Solo se consigue tras muchas caídas y remontadas, sin nunca olvidar que la batalla esta perdida de antemano. Entonces porque nos obcecamos en querer llegar mas allá, ansiamos llegar a las metas, sin apenas a ver vislumbrado el camino que nos llevan a ellas, es como querer caminar por un túnel hacia una salida, cuando podemos elegir un campo completamente abierto y por explorar.
Desde que nacemos nuestros padres nos inculcan el que estudiemos, que nos labremos un futuro, que nos casemos y tengamos hijos, que formemos una familia ya que esta es la cuna de la felicidad… pero eso es todo?
Que queda entre medias de todo esto, en mi caso estudie en el colegio, seguí en el instituto y quería mas así que estudie una carrera, una que me gustara, cuando acabé me planteé muchas cosas, para mi la época universitaria no fue ni muchos menos mi mejor época, por el contrario se podría decir que la mas amarga de mi vida.
Recientemente me presente a una oposición porque quería aspirar algo mas, algo que me llenara todos los días a la hora de levantarme e ir a trabajar. No lo he conseguido al menos de momento. Pero me ha hecho replantearme muchas cosas, como porque nos seguimos empeñando en conseguir cierta cosas sin ver mas allá.
Mucha gente salió llorando de la oposición y tengo que decir que para mi fue un orgullo salir de allí con total entereza, tranquilidad y seguridad de que había hecho al 100% todo lo que había podido, aunque también había resignación e impotencia. Seguramente hay mucha gente que también hizo cuanto pudo o quizás mas de lo yo hice… entonces mi pregunta es que nos diferencia a unos de otros, para afrontar la misma situación de forma tan diferente, es imposible de explicar el que no puedes condicionar tu vida a una meta y de que hay mucho… muchísimo mas allá de eso que nos ciega y no nos dejar ver, lo que realmente es importante.
Hubo el caso de una compañera que salio llorando y me choco muchísimo porque se que lo dio todo en ese examen, comprendí su dolor porque sabia lo importante que era para ella aprobar ese examen, sin embargo lo primero que se encontró nada mas salir del examen a las puertas de este fue a su madre, para apoyarla, habría dado cualquier cosa por sentir ese momento. Es algo imposible ya para mi. Como se pueden sacar tantas y tan diferentes lecturas de un mismo momento visto desde según que vida. Esa fue la lección para mi ese día.
Si algo he aprendido gracias al sufrimiento visto y vivido en mi vida es que lo mas importante no tiene remedio, es una lección que tuvo el coste mas alto para mi. Desde entonces y después de todo lo vivido no pienso amargarme por algo tan insignificante como un examen, Tampoco por un trabajo fijo, una bonita casa, un buen coche, encontrar el amor de mi vida, formar una familia, y demás valores que se nos inculcan desde pequeños, sin siquiera preguntarnos si hemos disfrutado hasta ahora de nuestra vida. No quiero perderme cierta maravillas de esta vida por no ver mas allá del final del túnel … la meta.
Quiero abrir mi campo de visión y ver a mi alrededor que las cosas tan cotidianas, insignificantes y rutinarias que llevamos a cabo diariamente sin apenas darles importancia, son las que nos dan pequeños momentos de felicidad, hasta que un día desaparecen de nuestra rutina y es cuando le encontramos el verdadero valor que tenia para nosotros, hay que atesorar cada cosa que hacemos como si fuera la ultima de nuestra vida, disfrutar de aquello que queramos y en la compañía que queramos.
Como en mi caso hay el de tanto otros … la gente que se plantea vivir cuando acabe la carrera o la residencia, cuando encuentre un buen trabajo o no! cuando encuentre un mejor trabajo, no nos conformamos con nada… cuando me case … entonces empezaré a vivir mi vida independiente… o cuando acabe el doctorado, la tesis …te planteas ser mas feliz entonces de lo que puedes llegar a serlo ahora… Porque? Cuando pase esta crisis viviremos tiempo mejores… quien te asegura que será así? Porque nos planteamos el vivir siempre después … si la vida es efímera y se nos ha demostrado en infinidad de ejemplos. Que mas necesitamos para empezar a disfrutar de momento sin pensar en lo que vendrá después.
Con esto no planteo que cada uno se cuestione su vida, es una reflexión que a mi me ayuda a situarme y a recordar aquello que para mi tiene verdadera importancia, que no tiene porque que ser lo mismo que para cada uno de vosotros. Pero si con esto alguien consigue plantearse algo en su vida. Pues me alegro de ello.
